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domingo, 7 de junio de 2015

HUICHOLES, CONCEPTO DEL HOMBRE Y DE LA ENFERMEDAD


Los huicholes eran una tribu prácticamente desconocida, hasta que en 1895 el explorador noruego Karl Lumholtz visitó la región. La extraordinaria aventura con sus múltiples anécdotas y los resultados de sus observaciones fueron publicados en 1904, en un volumen que se tituló México desconocido y en uno más sobre el arte simbólico de esta tribu: El simbolismo de los huicholes.

Otros investigadores después de Lumholtz realizarían diversas aportaciones para el conocimiento de esta cultura: K. T. Preuss,4 R. M. Zingg.5 Además de estos trabajos, que se pueden considerar clásicos, se ha publicado otro número importante de trabajos entre los que sobresalen los de F. Benítez6 y P. T. Furst.

En años posteriores se han publicado numerosos trabajos de diferente calidad y con diferentes enfoques y aportaciones, donde se percibe la admiración que esta cultura provoca en los forasteros.

El concepto huichol del hombre y de enfermedad


Airra ne pereu erie es la expresión de estar sano, de sentirse bien: no es un evento momentáneo sino un estado inherente al hombre. Es poder trabajar, caminar para donde sea y sentirse "a gusto". Es estar siempre sano, para lo cual el espíritu tiene que estar bien. Para tener salud "hay que cuidarse, no trabajar mucho, comer bien su tortilla, cuidarse del sol... hay que cumplir con los dioses, entregarles sus ofrendas, hacer la fiesta y darles tejuino".

Nepereu kuye se dice cuando se está enfermo, y la gente se enferma porque no cumple con la costumbre o por hechicería.

La práctica médica huichola parte de un concepto de hombre diferente al que se tiene en la moderna sociedad industrial. Es un concepto similar al que tenían los antiguos pobladores de Mesoamérica, que se corresponde con una cosmovisión en la cual el hombre es el resultado de la creación de unos seres tremendamente poderosos, pero a la vez muy vulnerables, que en los tiempos míticos llevaron a cabo la creación del mundo y de los hombres después de varios intentos infructuosos.

El principio creador está personificado en Tacutsi Nacavé (Nuestra Abuela Crecimiento), madre de todos los dioses y diosa de la fertilidad. El hombre es un producto de los dioses y, como tal, depende de ellos; además, tiene deberes que cumplir. Pero también los dioses dependen de los hombres, de sus ofrendas, sacrificios y oraciones, pues son su alimento.

En esta relación hombre-dioses debe existir reciprocidad, un equilibrio dinámico que no es más que el reflejo de las relaciones que existen entre la naturaleza y la sociedad. La manera de tener larga vida y salud es, por tanto, manteniendo ese equilibrio entre los dioses y los hombres, lo sagrado y lo profano, lo natural y lo social. Esto sólo se logra siguiendo "la costumbre" (virrarika yeiyarieya) o el modo huichol de pensar, que no es otra cosa que el esquema cultural del grupo; "cumplir con los dioses, cazar venado y hacer la fiesta". En eso consiste el llevar una vida perfecta dentro del esquema de pensamiento huichol. Todo lo que vaya contra "la costumbre" provocará la enfermedad y la muerte. La enfermedad no es en sí una amenaza contra el cuerpo, sino contra el espíritu, y más aún contra la cultura y supervivencia del grupo, por tanto presupone una ruptura del equilibrio, es ir en contra, es un acto social que se expresa mágicamente y se materializa en la introducción de objetos extraños en el cuerpo del enfermo.

Al hablar del concepto del hombre en la sociedad huichol, hay que distinguir entre la estructura corporal-orgánica y el aspecto espiritual. Es este último el que tiene mayor importancia para los huicholes, puesto que es a través de las entidades que conforman el espíritu como los dioses infunden la vida al hombre. Del equilibrio de las partes del espíritu dependerá la salud.

Para los huicholes el espíritu está compuesto de cuatro partes, de cuyo equilibrio depende la salud del individuo. Estas partes tienen funciones específicas que cumplir: cupuri, el alma; 'iyari, el corazón; nierika, el entendimiento y tukari, la vida. Cada uno de estos centros domina diferentes aspectos de la vida humana.

Concepto huichol del hombre

l. Cupuri (el alma)

2. 'Iyari (el corazón)

3. Nierika (la vista, el rostro)

4. Tukari (la vida)

El alma o cupuri se ubica en la parte superior de la cabeza y se relaciona con el soplo vital que infunden los dioses a la persona desde que está en el vientre materno. Sus funciones son básicamente de relación espiritual con los demás hombres y con los dioses. El alma puede enfermar debido a trasgresiones sexuales o sociales, perderse por una caída, o ser robada por un hechicero. La pérdida del alma provoca una grave enfermedad que conduce a la muerte, si bien ésta puede perderse por algún tiempo sin que muera la persona.

El corazón o 'iyari es el que da la fuerza para moverse, para caminar. Es el centro de la memoria, de los sentimientos y de las pasiones. Algunos lo consideran como el sostén donde se equilibran los otros aspectos del espíritu. Es un centro donde se equilibran lo racional (nierika), lo espiritual (cupuri) y lo pasional (namá). El 'iyari puede perderse por los mismos motivos que el alma, pero en este caso, la persona muere inmediatamente. La pérdida del corazón se conoce como 'iyaripiya.

Nierika puede ser traducido como rostro o vista. Es el aspecto del espíritu que tiene relación con las percepciones. Es el aspecto cognoscitivo del ser, su pérdida ocasiona la demencia o la inconsciencia.

Tukari, más que una entidad anímica, es un concepto que denota vida, "nuestra vida", los años que vamos a vivir, que dependen del equilibrio de las partes de nuestro espíritu. Se cree que la vida de cada persona es un hilo delgado e invisible que mantiene unida la parte superior de la cabeza con el cielo. Cuando ese hilo se rompe es que morimos.

Clasificación de las enfermedades

La interpretación del mundo supone una clasificación del mismo, y esta clasificación en el ámbito huichol alcanza al fenómeno de la enfermedad. Es de notar que en el pensamiento huichol están ausentes muchos de los conceptos nosológicos ampliamente extendidos en todo Mesoamérica. Conceptos como el de "susto", "aire", "empacho", "mal de ojo", "frío", "caliente", etcétera, no aparecen mencionados como tales, si bien existen ciertas similitudes con algunas de las entidades nosológicas que enseguida describimos. En cambio, conceptos como el de pérdida del alma y el de hechicería son frecuentemente usados en la práctica médica huichol.

Los huicholes distinguen dos grandes grupos de enfermedades: 1) enfermedades extranjeras o españolas y 2) propias de los huicholes.

Enfermedades huicholas

1. Por faltas religiosas

a)  Enfermedades mayores: teparirriya, némarriya, netüariya, hairriya, márrarriya, 'ipaurriya

b) Enfermedades menores: 'uriene (reumas), acuitsi (diarrea), yecuarririya, narrarriya (inf. urinaria), ketsurriya (neumonía), rruria cuitayari (disenteria), arecurry (lombrices)

2. Pérdida del alma

3. Hechicería

4. Enfermedad por regreso de un pariente muerto

5. Enfermedad mental (kieri)

1. Por faltas a los deberes religiosos. Estas afecciones fueron creadas por los primeros venados-dioses Tunuame y Marracuarri en los tiempos míticos. En este grupo existen dos clases: un grupo de enfermedades que pudieran llamarse mayores, que no tienen una ubicación orgánica precisa, son eminentemente mágicas, y se consideran graves. Hay otro grupo de enfermedades menores o comunes, que no se consideran tan graves y tienen una ubicación orgánica precisa.

Entre las primerás están:

Teparirriya: caracterizada por un dolor en el bajo vientre o en la zona alrededor del ombligo, asociado a una percepción molesta de las pulsaciones de la aorta abdominal, con sensación de calor local.

Némarriya: consiste en un fuerte dolor en la región superior derecha del abdomen. El dolor es constante y el enfermo puede morir si no es atendido por un chamán.

Netüarika: es un dolor bajo el reborde costal derecho, o algunas veces izquierdo, que cursa con fiebre. Algunos huicholes la refieren como "hinchazón del bazo". Si la enfermedad progresa el paciente se pone amarillo y se le hinchan los pies.

Hairríya: es una inflamación general del abdomen, que puede ser de curso crónico y tortuoso, afecta tanto a niños como adultos. Puede progresar hacia una consunción del individuo si no es tratada a tiempo por el mara'akame.

Márrarriya: es la enfermedad del venado, afecta sobre todo a los niños y se caracteriza por provocar distención abdominal, dolor, apatía y falta de apetito, por lo que podemos relacionarla con la desnutrición proteico-calórica. Se cree que es causada por la introducción de un pequeño venado en el vientre del niño, debido a que los padres del mismo rompieron tabúes religiosos en la cacería del venado.

'Ipaurriya: es la caída de la matriz o ptosis uterina. Los huicholes piensan que esta enfermedad la envía una de las deidades marinas a las mujeres que no confiesan sus pecados de adulterio.

Las enfermedades "menores" o comunes, aunque tienen que ver con infracciones religiosas, no forman entidades mágicas como las precedentes. Mencionamos sólo las principales:

'Uriene, artritis o reumas enviada por los venados sagrados; yecuarririya, literalmente "orina color tabaco", y narrarriya "orina color ceniza", se trata de diversos tipos de afecciones urinarias que son relativamente comunes, enviadas por Tatevari, el "Abuelo Fuego" en castigo a infracciones cometidas; ketsurriya, enfermedad de los pescados, puede ser identificada como bronco neumonía, enviada por 'Utuanaka, la diosa de los pescados; 'acuitsi es la diarrea; no se han dilucidado las creencias mágicas con relación a ella; 'arecurry, parásitos intestinales o lombrices; 'uamarriya, dolor de ovarios; 'urricuinía, conjuntivitis o "mal de ojo"; sumé, gripe o catarro; 'etzá, es el nombre genérico para los "granos" o infecciones piógenas de la piel.

2. Pérdida del alma. De las partes del espíritu, el alma o cupuri es la que con mayor frecuencia se pierde, a esta enfermedad se le llama cupuripiiya. El alma se puede perder por accidente, caída, susto, o bien, puede ser robada por un hechicero.

Los dioses también pueden recoger el alma de una persona cuando lo consideran conveniente, por ejemplo, en caso de edad muy avanzada.

Cuando una persona pierde el alma, puede durar un tiempo en ese estado, pero no es normal, o bien, estar inconsciente durante un tiempo y después presentar períodos de depresión mental, indiferencia al medio, etcétera. Si no es curada por un mara' akame, la persona muere al cabo de unos días.

A fin de recuperar el alma de una persona, se realiza una interesante y compleja ceremonia llamada cuevia 'anitsie o "llamado del alma", que se inscribe dentro de las más puras y antiguas tradiciones chamánicas. En esta ceremonia, el chamán emprende un viaje místico hacia los cielos y hacia el inframundo en busca del alma perdida.

3 . Hechicería. Es un concepto ampliamente difundido en las culturas indígenas, y entre los huicholes no es la excepción. Implica un daño producido a una persona por otra que goza de poderes maléficos. En este caso son los malos chamanes, que se han convertido en poderosos brujos, los que por diversos motivos pueden mandar una enfermedad que casi siempre culmina con la muerte de la persona si no es curada por otro chamán más poderoso.

El tipo de daño que puede ocasionarse mediante la brujería es de una amplia variedad, pero sobre todo se trata de enfermedades crónicas e incapacitantes: artritis, micosis profundas, cáncer, etcétera. Casi cualquier enfermedad puede atribuirse a la hechicería. El brujo también puede robarle el espíritu a la gente para apoderarse de él.

4. Enfermedad por regreso de un pariente muerto. Este tipo de enfermedad llamó mucho la atención de Zingg y de Lumholtz, y la relacionaron con ritos mortuorios. El muerto puede regresar, y en ese caso puede causar la enfermedad o la muerte a sus seres más allegados.

La causa de que regrese es que no se ha verificado la ceremonia con que se despide a los difuntos, o bien, no se ha realizado la ceremonia que al cabo de cinco años debe ofrecerse a los que dejan de habitar el mundo de los muertos y se convierten en 'urukame, que son pequeños cristales de roca (cuarzo), a los cuales se les atribuyen propiedades mágicas.

5. Enfermedades mentales o locura. Se atribuyen a la acción de kieri, una planta sagrada antagonista del peyote, y que en los tiempos míticos fue vencida por éste. Personas que quieren ser curanderos o tener habilidades extraordinarias para tejer, tocar el violín, etcétera, pueden llevar a ofrendas a esta planta, pero si no cumplen, son castigados con la locura.

Curación y enfermedad

Cuando una enfermedad es muy grave, se tiene que pedir la curación en la morada del dios que mandó la enfermedad. Antes de ir a ese lugar, se hace una fiesta o ceremonia, cuyo inicio es la cacería del venado. Durante esa fiesta se sacralizan las ofrendas que se llevarán a la cueva, laguna o cerro, donde habita el dios ofendido. Se llevan las cabezas de los animales sacrificados, peyotes, jícaras con comida, flechas y maíz, decorados con chaquira, que simboliza las peticiones. De estas jícaras, el kakaullari o antepasado mítico beberá y recibirá las ofrendas, los rezos y las súplicas por salud y vida que se le hacen. Durante la fiesta y a través de su cántico nocturno, el mara'akame ha comunicado cuál es la enfermedad que padece la persona y cuáles son las causas de que haya enfermado, así como quién es la deidad ofendida y qué debe hacerse para recobrar la salud.

Después de rezar, y como parte final de la ceremonia, el mara'akame realizará la curación propiamente dicha, la cual consiste en expulsar la enfermedad con el poder de sus muvieris (cetros sagrados de plumas de águila).

 

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