Es hijo de la Pachamama (de la Tierra) y por encargo de ella tiene que cuidar a los animales silvestres (cerdos del monte, quirquinchos, chinchillas, pavas del monte, suris, quanacos, vicuñas, venados, corzuelas).
Aparece como viejito de barba larga, montado en caballo blanco o bajo la forma de un animal, especialmente como un suri grande y negro (o guanaco ) para hacer frente a los perros y pelear con los hombres. En cuanto el cazador se descuida. le roba sus pertenencias. le esconde los caballos y las mulas y mata a los perros de una patada.
Quienes desean cazar le llevan una bolsita de harina de trigo tostado (coche). aguardiente y coca y dejan los regalos en un lugar que nadie conozca, sobre una piedra. para que coma; si al dia siguiente el cocho está desparramado significa que el Yastay ha venido y habrá buena caza. De este modo no se enojará: puede ayudar a los cazadores pobres y hasta hacer un trato con ellos para volverlos ricos.
La persona que tiene un pacto con él debe guardar el secreto, de lo contrario pierde todo, enferma o muere.
El Yastay cuida que las crías no queden sin madre y que se cace solo lo necesario para que los animales no sean exterminados. Al que caza demasiado lo castiga, lo muerde y puede matarlo.
