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jueves, 9 de junio de 2016

EL PUEBLO DEL SOL. LOS MEXICAS Y SU COSMOS.

 
LOS ANTECESORES DE LOS MEXICAS
 
Se afirma que el mesoamericano fue "el hombre de maíz". Lo dicho es justo. Se nutrió de maíz, y el cultivo del maíz fue la base de su civilización. Con el modelo de vida de la planta de maíz construyó el arquetipo del devenir cósmico. Puede afirmarse, por tanto, que el pensamiento mesoamericano empezó a forjarse, a sentar las bases que no abandonaría durante milenios, cuando los cazadores-recolectores, 2 500 años después de haber aprendido a cultivar el maíz, se convirtieron en agricultores; esto es, cuando llegaron a alimentarse fundamentalmente de este grano, abandonando así su vagar estacional. El maíz nace hace unos 7 000 años, hacia el 5000 a.C.
 
La sedentarización mesoamericana empezó hacia el 2500 a.C.
La cuenca de México es una importante región de Mesoamérica. Los lagos y pantanos habían atraído desde tiempo inmemorial a una fauna hoy extinta; en busca de presas llegaron bandas de cazadores-recolectores, cuyos descendientes, con el paso de los milenios, se convertirían en cultivadores. A partir del sedentarismo surgieron caseríos simples; más tarde minúsculas aldeas; después centros de poder con imponentes monumentos religiosos; de los cuales Cuicuilco es una muestra; y por fin el coloso de Mesoamérica: Teotihuacan. En efecto, ya para el año 200 d.C., después de una larga vida, Teotihuacan empezó a adquirir las características de una verdadera ciudad. Cuatrocientos años más tarde el sitio alcanzaría una población aproximada de 85 000 habitantes. Fue el período conocido como el Clásico Mesoamericano. Pero Teotihuacan, tras su extraordinario esplendor, se extinguió como otras grandes ciudades de su época. Había sido el mayor emporio mesoamericano hasta 750 d.C.

Teotihuacan compartió su visión del cosmos, al menos en sus principios medulares, con los mayas, los zapotecos y otros muchos pueblos que fueron sus contemporáneos. Las concepciones básicas de dicho pensamiento eran, aunque enormemente desarrolladas, las que se habían heredado desde tiempos de los primeros sedentarios. Y las mismas concepciones persistieron a pesar del derrumbe del Clásico. Quienes siguieron los pasos de los teotihuacanos, mayas, zapotecos y otros pueblos de la que fue la época de mayor esplendor en Mesoamérica, persistieron en la forma de pensar y vivir el mundo.
 

LOS ARAUCANOS



El pueblo araucano fue profundamente religioso;
la religión informaba todos sus actos
e influyó en su estructura familiar y política 
 mayor de la que hasta hoy se ha reconocido;
pero su religión era, todavía, animista
y su concepción del cosmos, aún mágica.
 
Origen

Uno o dos siglos antes de la invasión incaica, este pueblo guerrero se incrustó, como una cuña, a la altura del Cautín, cortándola en dos porciones. La forma como dividió la población autóctona, hace inverosímil la posibilidad de un arribo por el norte o por el sur. Por otro lado la persistencia de costumbres pampeanas y algunos nombres personales y geográficos y apellidos o denominaciones totémicas, como nahuel (tigre) y cheuque y huanque (avestruz) inducen a suponer que los araucanos residieron cierto tiempo en las pampas argentinas como cazadores nómades, vistiéndose de pieles y construyendo sus toldos con cueros de guanacos; y que atravesaron los Andes por los pasos bajos y desembocaron en el valle de Cautín El pueblo se denominaba a sí mismo mapuche (gente de la tierra).
 
Los españoles le dieron el nombre de araucanos, inventado por Ercilla. No tiene entroncamiento inmediato con otra raza pampeana. Difiere demasiado de la que se ha denominado araucano-argentina. Latchman observa con razón que, si hay entre ellas entroncamiento, es menester situarlo en tiempos muy lejanos. La hipótesis de una travesía de las pampas desde regiones remotas no es inverosímil; pero no ha dejado otros rastros que los ya apuntados, los cuales, si justifican la probabilidad de la travesía, no proyectan ninguna luz sobre el punto de partida. Como dice Darapski “ningún pueblo se levanta para reclamar como hermano a los antepasados de los araucanos”. Los mapuches, al cortar en dos porciones la civilización chilena preincaica no la destruyeron; se limitaron a empujar hacia el norte una parte de los pobladores, a los cuales, como se ha dicho, dieron el nombre de picunches, y hacia el sur, el resto, que denominaron huilliches.

Ubicación

Éste pueblo se ubico entre los ríos ITATA y TOLTÉN.

Actividades

Antes de la llegada de los españoles, la subsistencia mapuche se relacionaba con la caza y recolección de productos de la amplia y variada gama existente en la flora y fauna de la región. Los hombres se dedicaban a la caza y las mujeres ala recolección de frutos silvestres como el maqui, frutilla, boldo, etc. En la precordillera, la recolección del piñón fue básica en la dieta alimenticia de los indígenas de aquella región. El lafkenche o habitante de la costa, se internaba en el mar, aprovechando las majas mareas, para extraer erizos, choros y machas. Las mujeres recolectaban el cochayuyo y sus raíces (huilte), el luche y la lúa. Objeto de trabajo comunitario era la pesca que practicaban mediante la técnica de arrastre de redes de fibra vegetal. El cultivo de la tierra se limitaba a la mantención de pequeñas huertas familiares de porotos, habas, quinoa, calabazas, ají y papas, y a la preparación de reducidos campos para el cultivo del maíz (wa), mediante la tala y roce de los bosques del territorio. Estas labores de subsistencia determinaron que el asentamiento mapuche no fuera totalmente sedentario, sino que los grupos se fueran trasladando de un lugar a otro en busca de mejores tierras para procurar una óptima subsistencia. La movilidad favorecía las relaciones de intercambio entre los grupos que habitaban diversos nichos ecológicos, (costa, valle central, precordillera).
 

miércoles, 1 de junio de 2016

EL PENSAMIENTO EN ESPIRAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS



El modelo de pensamiento en espiral es el modelo de pensamiento de los pueblos indígenas, es la alternativa al modelo de pensamiento lineal diseñado por el racionalismo europeo, y la filosofía positivista, causante del modelo mental existente en el mundo occidental por los últimos 400 años.
 
El modelo de pensamiento lineal es altamente determinista, como también reduccionista toda vez que descompone el total en pequeñas partes, reduciendo las interacciones entre ellas. Considera el todo compuesto de partes independientes.
 
El modelo de pensamiento lineal es hoy contradictorio, ya que los nuevos conocimientos del mundo contemporáneo nos revelan que nuestro universo esta constituido básicamente por sistemas no lineales en sus niveles físicos, biológicos, psicológicos y sociales.
 
Nuestro universo está formado por partes conectadas a través de una profunda interacción y cuya identidad es la armonía y el equilibrio.
 
El modelo de pensamiento lineal se basa en los principios matemáticos elaborados originariamente por los filósofos griegos y más tarde por Rene Descartes, quien llegó a postular que nuestro pensamiento debiera llegar a la racionalidad de las matemáticas, no entendiendo que las leyes matemáticas no pueden ser aplicadas a los sistemas y estructuras de naturaleza construidas por partes relacionadas íntimamente unas con otras.
 
Las matemáticas son un conocimiento abstracto, pues permite mentalmente hacer abstracción del todo y reducirlo a sus partes y considerarlas independientes del resto para estudiarlas prescindiendo de las restantes particularidades que tiene la naturaleza de las cosas.
 

viernes, 16 de octubre de 2015

LOS NATIVOS GUARANÍES

    

LOS AVA Y SU MODO DE VIDA
 
Los guaraníes o AVA, como ellos mismos se denominaban, definieron y caracterizaron culturalmente un singular espacio geográfico, siguiendo los cursos de los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay.

El guaraní prefirió, para la instalación de sus aldeas, los terrenos ubicados sobre las riberas de los grandes ríos, arroyos y lagunas de la región. Eran los sitios más propicios para la pesca y la caza, para la recolección del ñai’û o arcilla para la cerámica, y fundamentalmente para el aprovechamiento de la fértil capa de humus en las labores hortícolas, mientras que el monte cercano ofrecía sus frutas silvestres y abundante madera.

El guaraní conocía y visualizaba con claridad su hábitat geográfico, se sentía parte de él. Su propia lengua identificaba con toda lucidez, con nombres propios, ríos, arroyos, lagunas, cerros, montes, sitios significativos y otros de orden mitológicos.

La aldea o TÁVA instalada, por ejemplo junto a la laguna del IBERÁ (YVERA), no constituía un hecho poblacional aislado. Era parte de una amplísima red intercomunicada por caminos o TAPE. En este ámbito las relaciones se establecían por el parentesco, o pro alianzas circunstanciales de carácter ofensivo defensivo. El guaraní conocía la existencia de los cazadores - recolectores que deambulaban en torno de su ámbito geográfico, sabía de la existencia del imperio Inca y de sus características, y había llegado inclusive hasta sus fronteras. Tampoco se les escapaba el conocimiento de la existencia del océano Atlántico. La geografía guaraní era un espacio racionalmente administrado. En él se conjugaban el hombre y la naturaleza en un armonioso equilibrio. Esto era sentido así por el guaraní. Lo que quedaba fuera de aquella geografía pasaba a ser la "TIERRA DEL OTRO", del no guaraní. 

UN MODO DE VIVIR Y DE PRODUCIR

Los guaraníes habitaban en aldeas compuestas por tres o cuatros grandes casas comunales. Cada una de ellas contenía a todos aquellos que se hallaban relacionados por vínculos de parentesco, de tal modo que algunas podían albergar hasta un centenar de personas.

Los lazos de parentesco actuaban como ordenadores de la estructura social y económica de los guaraníes. Cada casa comunal representaba un te’'ýi (parentesco, linaje) formado por todos los descendientes de un antepasado común con sus respectivas mujeres. Cada te’ýi poseía un jefe y toda la actividad económica productiva se organizaba en función del te’'ýi. Dicha organización se basaba en el concepto de reciprocidad en el trabajo y en la disponibilidad de bienes.

La reunión de varios te’'ýi formaba un tekoha (residencia). La reunión no era arbitraria, sino producto de algún lazo de parentesco, generado por ejemplo por el casamiento de un varón de un te’'ýi con una mujer perteneciente a otro. Entonces se formaba un táva, es decir la aldea o pueblo.

PAYE (PAJE)

El paye era un personaje respetado entre sus pares. Conocedor profundo de la herboristería, tenía carácter de médico del cuerpo y del espíritu. Luego de la conquista se creía que era portador de poderes portentosos, capaces de inclusive de causar la muerte de alguna persona, de hablar con los espíritus de los muertos, de cambiar el curso de los ciclos de la naturaleza, de provocar o curar enfermedades. A diferencia del cacique, cuyo poder era temporario, el paye se imponía al grupo por si mismo. El consumo de hierbas y hongos de propiedades alucinógenas era utilizado por el paye y generaba una atmósfera irreal que arrastraba a los integrantes de la comunidad a vivenciar experiencias semejantes a los de tipo místico.
 

miércoles, 7 de octubre de 2015

EL NATIVO AMERICANO NO ERA UN PUEBLO VIOLENTO NI PENDENCIERO



Nunca había deseo por el engrandecimiento territorial o el derrocamiento de una nación hermana. El hombre que mataba a otro en batalla tenía que guardar luto durante treinta días, pintando su cara de negro y soltándose el cabello, según la costumbre. Por supuesto que él no consideraba pecado el arrebatar la vida de un enemigo, y este luto ceremonial era en señal de reverencia por el espíritu difunto.

Las crueldades injustificables y las costumbres más bárbaras de guerra se intensificaron de manera considerable con la llegada del hombre blanco, encendiendo las peores pasiones del Indio, provocando en él sentimientos de venganza y codicia. El asesinato dentro de la tribu era una ofensa grave, y a menudo sucedía que el asesino fuese convocado a pagar la pena con su propia vida.
 

domingo, 4 de octubre de 2015

LA CONFESIÓN DE UN INDIO

 

El Pueblo sin Chamán:

"En 1992, mientras se celebraban los cinco siglos de algo así como la salvación de las Américas, un sacerdote católico llegó a una comunidad metida en las hondonadas del sureste mexicano.
 
Antes de la misa, fue la confesión.
 
En lengua tojolobal, los indios contaron sus pecados. Carlos Lenkersdorf hizo lo que pudo traduciendo las confesiones, una tras otra, aunque él bien sabía que es imposible traducir esos misterios:
 
–Dice que ha abandonado al maíz –tradujo Carlos–. Dice que muy triste está la milpa. Muchos días sin ir.
 

martes, 29 de septiembre de 2015

EL ORIGEN DE LOS NOMBRES DE LOS NATIVOS AMERICANOS


Los nombres nativos o bien eran apodos característicos otorgados en actitud juguetona, nombres de hazañas o nombres de nacimiento, o bien tenían significado religioso y simbólico.
 
Se ha dicho que cuando nace un niño, algún accidente o aspecto inusual determina su nombre. Esto es a veces el caso, pero no es la regla. Un hombre de carácter vigoroso, con buenos antecedentes de guerra, por lo general lleva el nombre del búfalo o del oso, del relámpago o de alguna fuerza natural temida.

Otro de naturaleza más pacífica tendría un nombre de la parte menos salvaje de la naturaleza.
 

lunes, 28 de septiembre de 2015

EL NATIVO EN SU SENCILLEZ REGALA TODO AL POBRE Y AL ANCIANO

 
Para el nativo americano, dar públicamente es una parte de toda ceremonia importante. Es común dar hasta el punto de total empobrecimiento.
 
El Indio, en su sencillez, literalmente regala todo lo que tiene a sus familiares, a los invitados de otra tribu o clan, pero sobre todo al pobre y al anciano, de quienes no espera nada a cambio.
 
Finalmente, la ofrenda religiosa, podría ser de poco valor en sí misma, pero en la propia mente del dador debe llevar el significado y la retribución del verdadero sacrificio.
 

martes, 8 de septiembre de 2015

SOBRE LA MUJER NATIVA AMERICANA

 
En la mujer nativa americana se confería el código moral y la pureza de sangre.
 
La esposa no tomaba el nombre de su marido ni entraba a su clan, y los hijos pertenecían al clan de la madre. Ella guardaba todas las propiedades de la familia, la descendencia se marcaba en la línea materna, y el honor de la casa estaba en sus manos.
 

SIGNIFICADO DE LA NATURALEZA PARA LOS NATIVOS AMERICANOS



Para los nativos americanos, el Sol y la Tierra fueron los padres de toda la vida orgánica. Del Sol, como padre universal, procede el principio dador de vida en la naturaleza, y en el vientre paciente y fructífero de nuestra madre, la Tierra, se esconden los embriones de plantas y hombres.

Los elementos y las fuerzas majestuosas de la naturaleza eran vistos con asombro como poderes espirituales, cada criatura posee un alma en algún grado, aunque no necesariamente un alma consciente de sí misma.