
¿Alguna vez se te ha ocurrido que el ser humano
se encuentra entre dos mundos de reflexión?
Toca la tierra, la madre está despierta. La tierra está despierta y también sueña.
Todo aquello en lo que un ser humano pueda pensar, tiene sustancia. No hay agujeros en tus pensamientos.
Aquellos que han despertado, los chamanes, pueden andar por el otro lado del universo, más allá aún del más allá. Ahí aparece la puerta del arco iris hacia la red de la sustancia.
Si tú invades ese mundo, los seres que se encuentran ahí pueden darte cualquier poder que necesitas. Pero la mayoría de los poderes son demasiado pesados para traérnoslos de vuelta. Nos llenamos de gozo si podemos volver a atravesar por esa puerta que alguna vez ha sido abierta para nosotros.