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martes, 6 de octubre de 2015

LOS CHAMANES PUEDEN VIAJAR MÁS ALLÁ AÚN DEL MÁS ALLÁ


¿Alguna vez se te ha ocurrido que el ser humano
se encuentra entre dos mundos de reflexión?
 
Toca la tierra, la madre está despierta. La tierra está despierta y también sueña. 
 
Todo aquello en lo que un ser humano pueda pensar, tiene sustancia. No hay agujeros en tus pensamientos.
 
Aquellos que han despertado, los chamanes, pueden andar por el otro lado del universo, más allá aún del más allá. Ahí aparece la puerta del arco iris hacia la red de la sustancia.
 
Si tú invades ese mundo, los seres que se encuentran ahí pueden darte cualquier poder que necesitas. Pero la mayoría de los poderes son demasiado pesados para traérnoslos de vuelta. Nos llenamos de gozo si podemos volver a atravesar por esa puerta que alguna vez ha sido abierta para nosotros.
 

jueves, 24 de septiembre de 2015

LOS SUEÑOS VISIONARIOS DE LOS DISTINTOS CHAMANES DEL MUNDO

 
Una de las principales funciones del chamán es la curación, que a menudo se realiza por medio de un trance o un estado onírico en el que el curandero se encuentra con el espíritu que está causando la enfermedad, y, o bien batalla con él, o retorna con información que puede ayudar al paciente. Nos han llegado pruebas de este tipo de prácticas entre los celtas de Gran Bretaña e Irlanda a través de un templo romano-británico al dios Nodens en Lydney, Gloucestershire.
 
Se sabe poco de este dios, que ha sido descrito alternativamente como una deidad solar o el dios del mar o de un río. Se encontró un objeto que se creyó que era una diadema sacerdotal en Lydney, y llevaba una imagen del dios montado en un carro tirado por caballos y rodeado de nereidas y espíritus de los vientos. A partir de aquí, algunos comentaristas han asumido que Nodens (asumiendo que esta sea una descripción de él) era un dios solar del mismo tipo que Febo Apolo, que también va montado en un carro tirado por cuatro caballos. No obstante, la presencia de los espíritus del agua sugiere que era un dios del mar, más como Neptuno. El templo mismo tiene un notable parecido con el de Asclepion en Epidaurus, Grecia, donde se realizaba un ritual conocido como «incubación». En él, el enfermo, habiendo hecho primero un sacrificio al dios del lugar, entraba es una casa de baños especial y, tras purificarse, se le llevaba a un edificio en el que había una serie de pequeños cubículos. Allí el sujeto dormía y, si el dios quería, recibía un sueño que le indicaba los medios por los que se curaría.
 
El templo de Lydney está diseñado siguiendo líneas prácticamente idénticas a las de Asclepion, incluyendo la casa de baños y las celdas de incubación. En la excavación del lugar se encontró el molde de una mano humana que mostraba signos de estar desfigurada y la estatua de una mujer en avanzado estado de gestación, junto con varias imágenes de perros. En el templo de Asclepion a menudo se colgaban réplicas de las partes afectadas de los cuerpos de los enfermos, y a los perros se les permitía deambular libremente; otro método de curación era dejarles que lamieran las zonas afectadas. No debemos ignorar el posible significado totémico de esto.
 
El templo de Lydney data del periodo que media entre la partida de los romanos y la llegada de los mercenarios sajones (c. 400-600 d.C.); no obstante, las pruebas de la existencia de actividad ritual allí se remontan a un periodo anterior, y es casi seguro que incluyera la adoración de Nodens, o de arquetipo anterior pero similar.
 
Así, aunque no existen pruebas concluyentes de la práctica de la incubación antes de la edificación del templo, es razonable suponer que esta práctica se dio allí desde una época muy anterior. También deberíamos indicar que en algunos antiguos lugares de Irlanda se han hallado piedras de baño con forma de naves, junto con colecciones de piedras circulares más pequeñas. Se ha sugerido que estas piedras más pequeñas se calentaban al fuego y, cuando alcanzaban la temperatura suficiente, se ponían dentro de los baños y se vertía agua fría sobre ellas para producir vapor.