El traje chamánico constituye a la vez una hierofanía y una cosmografía religiosas, puesto que revela no solamente una presencia sagrada sino también símbolos cósmicos e itinerarios metapsíquicos. En efecto, examinando atentamente el traje chamánico se hace patente el sistema del chamanismo con la misma claridad que en los mitos y técnicas chamánicas.
En invierno el chamán altaico se pone el traje sobre una camisa y en el verano lo usa directamente sobre su cuerpo desnudo. Los Tonguses practican únicamente la segunda costumbre, sea en verano o en invierno. La mismo pasa entre otras poblaciones árticas, aun cuando en el noreste de Siberia y entre la mayoría de los pueblos esquimales no exista un traje propiamente dicho, éste se reduce a un cinturón de cuero en el que están atadas numerosas franjas de piel de caribú y pequeñas figuras de hueso; pero, el instrumento ritual del chaman esquimal sigue siendo esencialmente el tambor.
Así, entre los esquimales el chamán permanece con el busto desnudo sin otro vestido que un cinturón. Esa casi total desnudez comporta muy probablemente una significación religiosa, por más que el calor reinante en las habitaciones árticas parezca suficiente para explicar esa costumbre. De todas maneras, ya sea que se trate de desnudez o de un traje específico para la experiencia chamánica, lo importante es que esta última no tenga lugar con el traje cotidiano o profano del chamán. En los casos en que no existe un traje, son otros objetos mágicos, como el bonete, el cinturón o el tamborcillo, los que, suplantando el vestido propiamente dicho, forman parte del guardarropa sagrado del chamán.
En invierno el chamán altaico se pone el traje sobre una camisa y en el verano lo usa directamente sobre su cuerpo desnudo. Los Tonguses practican únicamente la segunda costumbre, sea en verano o en invierno. La mismo pasa entre otras poblaciones árticas, aun cuando en el noreste de Siberia y entre la mayoría de los pueblos esquimales no exista un traje propiamente dicho, éste se reduce a un cinturón de cuero en el que están atadas numerosas franjas de piel de caribú y pequeñas figuras de hueso; pero, el instrumento ritual del chaman esquimal sigue siendo esencialmente el tambor.
Así, entre los esquimales el chamán permanece con el busto desnudo sin otro vestido que un cinturón. Esa casi total desnudez comporta muy probablemente una significación religiosa, por más que el calor reinante en las habitaciones árticas parezca suficiente para explicar esa costumbre. De todas maneras, ya sea que se trate de desnudez o de un traje específico para la experiencia chamánica, lo importante es que esta última no tenga lugar con el traje cotidiano o profano del chamán. En los casos en que no existe un traje, son otros objetos mágicos, como el bonete, el cinturón o el tamborcillo, los que, suplantando el vestido propiamente dicho, forman parte del guardarropa sagrado del chamán.











